Al mazo con póquer de ases
12 de Abril de 2007. Por Pablo MontaldoPABLO MONTALDO
“Yo te pregunto ¿qué privatización? Si va a ser 100% pública: 99% de Antel y 1% de la CND. No todas las empresas públicas tienen que ser de gestión pública. Ancap tiene unas 17 empresas que operan dentro del derecho privado. ¿Antel tiene que asumir eso? Si Antel puede disponer de 100 millones más por año, en primer lugar debería verterlos a dar un mejor servicio o a mejores tarifas. Hay que tener un poco en vista el interés del país, además del interés de los trabajadores”.
Más claras no podrían haber sido las declaraciones de la presidenta de Antel, María Simon, al informativo de Canal 12 el martes 28 de marzo al referirse al proyecto de crear una sociedad anónima para gestionar el “call center” de la empresa. Sin embargo, y pese la convicción demostrada, el lunes 2 la empresa estatal terminó cediendo a las presiones sindicales y negociando una fórmula intermedia: la sociedad anónima se creará, pero funcionará solo durante un año, luego del cual los trabajadores pasarán a integrar los cuadros del ente estatal, tal como quería el sindicato.
A Simon se la veía sumamente convencida de la solución de la sociedad anónima en la entrevista televisiva, como un jugador de póquer con cuatro ases en la mano. Algo debe haber sucedido que le hizo cambiar de opinión.
El “call center” de Antel atiende casi 1.700.000 llamadas por mes, prestando servicios no solo para la telefonía fija, sino también para Ancel y Anteldata. En el servicio trabajan 96 funcionarios presupuestados, 36 personas con contrato a término y 496 contratados a través de empresas de servicios temporarios. Estas personas cobran entre 4.000 y 5.000 pesos y no tienen los beneficios del resto de la plantilla del ente.
La idea de la sociedad anónima iba más allá de simplemente eliminar las terciarizaciones. La idea abarcaba la creación de un centro de atención telefónica para todo el Estado. La idea era crecer y generar nuevas fuentes de trabajo.
Si el “call center” de Antel se desarrollaba, quizá Uruguay tomara conciencia de la importancia de este negocio en el mundo y de los pasos que habría que dar para hacer crecer a esta industria en Uruguay. Los mayores gastos que generará la nueva estructura totalmente estatizada demorarán la baja en el precio de las comunicaciones. También demorará la toma de conciencia sobre la necesidad de contar con legislación que proteja fuertemente los datos de carácter personal.
Antel creyó que estaba jugando al póquer y apostó fuerte. Pero, quizá, estaba jugando al juego de la mosqueta, en el que siempre gana el mismo.